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Así como la acupuntura o el Tai Qi nos ayudan a equilibrar el movimiento del Qi en el interior del cuerpo, en Feng Shui equilibramos el flujo de Qi en nuestro segundo cuerpo, nuestras viviendas y lugares de trabajo.
Pero ¿de dónde viene ese Qi? cuál es la fuente de la que emana?

“El entorno exterior es la Fuente del Qi que nutre el espacio interior”

De la calidad del Qi en el ambiente exterior depende en gran medida el análisis que realicemos y la definición de qué aplicaciones Feng Shui implementar en el espacio interior.

Antes de entrar a observar las formas interiores, calcular los Kuas o Trigramas personales o el mapa de estrellas de una casa, debemos observar el espacio exterior: en qué áreas tenemos tierras más altas -más Yin- y en cuáles hay más movimiento y amplitud -más Yang-, así como la presencia de posibles elementos obstaculizadores -postes de electricidad o grúas de construcción- o si hay jardines o plazas.

Todo ello nos indicará dónde es mejor propiciar el movimiento de Qi y dónde la quietud, para determinar las mejores posiciones y orientaciones para camas, escritorios, mobiliario, etc.

En esta serie de posts salimos de paseo virtual Feng Shui por la Vila Olímpica de Barcelona, para observar algunas de las características y formaciones del entorno exterior que determinan el análisis y aplicaciones. Empezamos!

La entrada y sus vistas es el primer indicador

Una amplia entrada exterior que reciba una buena cantidad de luz natural es uno de los primeros aspectos favorables que podemos observar al analizar un espacio de vida, sea éste una casa o un negocio.

Las puertas que parecen escondidas, o excesivamente sombrías, a las que no les llega la luz natural del Sol durante el día, presentan un exceso de energía Yin, el tipo de energía que decae, debilita o entristece.

En cambio una puerta de acceso amplia acompañada de plantas o conectada con un jardín delantero como la que vemos en la fotografía, asegura una óptima entrada de Qi Yang de buena calidad, aportando el movimiento ascendente y energetizante que nos da una buena base sobre la que trabajar las diferentes técnicas del Feng Shui y sacar el mayor provecho de su aplicación en el espacio interior.  

Esta puerta da acceso a diferentes edificios de viviendas en la esquina de la c/ Marina con la Avenida Icaria. El aporte de energía Yang favorable nutrirá de diferente forma a las viviendas que en esta isla se encuentran, dependiendo de dónde está la puerta del edificio en cuestión, a qué fachada da la vivienda objeto del estudio o cuáles son las vistas que tenemos desde sus ventanas.

Las vistas desde la puerta de entrada deben ser despejadas.

Situándonos en la puerta de entrada a la propiedad, tanto la puerta del jardín si la hay como en la puerta del edificio, y mirando hacia afuera, lo ideal es tener las vistas despejadas, es decir que no haya ningún elemento que dibuje una línea “cortando la foto” u obstaculice de algún modo la visión.

En este fotografía, hecha desde la puerta mirando hacia afuera, vemos muy claramente como el árbol “corta” la vista, produciendo un efecto de obstáculo que impide el óptimo acceso del Qi. Dan ganas de mover la cabeza hacia los lados para esquivar el árbol y poder ver el parque, verdad?

Algo que impide la visión natural y abierta del entorno exterior se denomina en Feng Shui un elemento de Sha Qi.

Sha Qi es el término que utilizamos para definir el Qi desfavorable. Cuando algún objeto o diseño ya sea exterior o interior, dificulta el movimiento natural de la energía -o de las personas- decimos que produce Sha Qi y afecta en muy diversas medidas.

Sheng Qi es como llamamos al Qi favorable. En relación al espacio exterior el mayor aporte de Sheng Qi que podemos encontrar es la presencia de montañas de perfiles suaves y movimientos de agua lentos y naturales, también parques o jardines diseñados por el hombre y obras de arte de formas suaves aportan Sheng Qi al ambiente exterior.

Formación especial: la Montaña Mesa

Voy a hablaros ahora de una formación especial exterior. En Feng Shui existen muchas formaciones especiales, que describen cómo influyen las formas de la superficie terrestre y las vistas que tenemos desde nuestros espacios, en el desarrollo y calidad de nuestras relaciones, profesión y demás aspectos de la vida. 

La Montaña Mesa se configura con la presencia de una o varias lomas bajas frente a la puerta de entrada de una construcción, e indica la capacidad de retener el Qi y por tanto de disponer de oportunidades de éxito.

Se trata de una configuración especial Feng Shui que indica que el Qi, el aliento de vida o energía vital, puede ser conservado de forma óptima en el frente de la construcción y por tanto también en “la entrada” de situaciones, relaciones o cambios favorables en nuestras vidas.  

Para saber determinar si estas ante una configuración de Montaña Mesa fíjate en:

1. Una elevación del terreno, loma, cerro o montaña frente a la puerta de entrada.

2. Su altura no debe ser superior a la proyección del margen superior del marco de la puerta. O sea que si estoy dentro de la casa mirando hacia afuera por la puerta, debo ver un poco de cielo entre la parte superior de la montaña y el marco de la puerta.

3. La forma del perímetro superior de la Montaña Mesa no tiene picos, sino que dibuja casi una línea recta como si se tratara de la parte superior de un rectángulo. 

4. No es necesario que esté muy cerca, pero si es una montaña muy lejos en el paisaje, su efecto queda difuminado en el territorio que se encuentra entre la montaña y la casa o edificio en cuestión.

Ejemplos de viviendas con formación de Montaña Mesa 

En la misma confluencia de las calles de la entrada comentada en el punto anterior, observamos como las suaves lomas de los jardines situados frente a los edificios configuran Montaña Mesa para esas viviendas.

hola este es el pue
El efecto de suave retención del Qi que produce una Montaña Mesa hace que en el frente de la propiedad la energía pueda ser acumulada de forma natural, del mismo modo los habitantes de estas viviendas tendrán la capacidad de saber mantener su riqueza así como de gestionar adecuadamente sus inversiones y activos.

Muchas personas creen que si vives en la ciudad no puedes beneficiarte de las formaciones especiales, pero no es así. 

Observa esta pequeña elevación del terreno en el jardín que se encuentra entre las calles Moscú y Marina de la ciudad de Barcelona. Configura una “Montaña Mesa” que recoge el Qi para los edificios situados frente a ella. En las ciudades también hay lomas!

Cuando en Feng Shui hablamos de capacidad de conservar o retener el Qi nos referimos a las cualidades que nos permiten mantener todo aquello que nos beneficia en la vida, por ejemplo para mantener las relaciones que nos nutren con su compañía y apoyo, o para retener la liquidez económica que nos aporta tranquilidad y seguridad.

Las diferentes cualidades del Qi que estudiamos en Feng Shui alimentan las diversas virtudes que las personas tenemos o podemos desarrollar. Así es como el Feng Shui trabaja: dotándonos de energía para desarrollar nuestras virtudes, y no como una varita mágica que virtuosamente nos hace ricos y felices. La salud, el bienestar o la riqueza son aspectos que desarrollamos en nuestras vidas según las posiciones que adoptamos y las decisiones que tomamos, y eso tiene mucho que ver con el estado de nuestra energía tanto en el interior de nuestro cuerpo físico como en el interior del cuerpo de nuestras casas.

En el próximo post veremos más características que determinan la calidad Feng Shui de un enclave, por ejemplo un edificio en forma de zig-zag y su impacto en el ambiente.

 

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